El sentido del sevicio

Hace unos días, tuvimos un cliente que nos había solicitado un platillo, verdaderamente nada complicado; sin embargo, nos pidió encarecidamente que no le falláramos, que no saliera tarde y que estuviera igual que siempre. La cuenta del cliente fue de 100 pesos. El mesero cometió el error de no aclararle que dicho platillo ya no estaba en el menú y que pues debido a recortes y costos ya no lo servíamos, básicamente cambiamos de presentación, pero eran los mismos ingredientes, la misma receta, etc. El caso es que nos armó un verdadero pancho y el mesero no supo cómo lidiar con este cliente. El cliente salió, y se llevo la comida argumentando que si no se lo llevaba él, quien más lo comería?.

Puede ser el efecto del encierro, la incapacidad del mesero de explicarlo o simplemente estaba de mal humor, pero esto nos pone a reflexionar.

El propósito de los restaurantes es servir alimentos que proporcionen al cliente placer, exclusividad, notoriedad, que cumpla el deseo aspiracional de ser el primero, el mejor. No es lo mismo comer un sope en la calle, que un sope en Polanco, aunque el primero puede tener mucho mejor sabor.

Pues bien, el covid, la pandemia y todo eso vino a revolcar nuestro concepto de restaurante, en un sálvese quien pueda, todos se amontonaron en los servicios en línea, el uber, la plataformas, etc, pero y entonces quién nos mirará?, como vamos a suplir esa necesitad de enseñar que lo hemos logrado y gritar que solo nosotros podemos pagar estos cuentones. Ahora, tenemos que esperar en la cola, tener sana distancia, no abrazarse, ni platicar mucho por eso de las partículas suspendidas en el aire.

Los restauranteros tienen la de perder y sobre todo los pequeños restaurantes y las cocinas tradicionales que no tienen el apoyo de los corporativos. Los clientes son y serán siempre clientes, hay buenos, malos y peores. En la industria restaurantera van a sobrevivir un número más grande de malos que de buenos.

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